Después de perder en su debut como profesional, Robeisy Ramírez sumó su décimo triunfo consecutivo, sexto antes del límite, en una pelea en la que perdió el primer asalto, pero a partir de ahí pegó los mejores golpes hasta que en el quinto derribo a Nova, quien estaba invicto en 21 combates.
Según publicó el medio deportivo Olé, "la superioridad del cubano fue absoluta, y pudo cerrar la contienda con una brutal izquierda que agarró en pleno retroceso al puertorriqueño y lo mandó a dormir".
Con este éxito, Ramírez ganó el título pluma latino de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) que estaba vacante. Fue en el marco de la pelea co-estelar de la noche, ya que en el principial Artur Beterbiev derrotó a Smith Jr con un buen nocaut que le permitió coronarse como nuevo campeón del mundo CMB, FIB y OMB de las 175 libras (79.3 kilos).