Después de esto, compararon la topografía de Wellington con los resultados de una Encuesta de Salud de Nueva Zelanda que se hizo para evaluar la ansiedad y los cambios de humor.
¿Qué encontraron? Una relación entre
las personas que vivían con vista al mar y una salud mental positiva.
Curiosamente, no pasó lo mismo con las áreas verdes. ¿Por qué? Un co-autor de la investigación tiene una teoría bastante acertada.
"Podría ser porque el espacio azul era todo natural, mientras que el espacio verde incluía áreas hechas por humanos como campos de deportes y parques infantiles, además de las áreas naturales como bosques nativos. Tal vez, si miramos sólo los bosques nativos podríamos encontrar algo diferente".