Elegir bien el envase es clave para mantener mejor las propiedades de la comida y evitar contaminaciones.
Guardar las sobras de alimentos en tupper es una práctica muy común en cualquier hogar, pero no todos los recipientes son iguales. Según el material, pueden variar la conservación de la temperatura, la durabilidad e incluso el mantenimiento, ya que algunos son más propensos a absorber olores o deteriorarse con el uso.
Ante la diversidad de materiales en que vienen presentados los recipientes, con sus beneficios, limitaciones y usos ideales, hay tres que son los más utilizados: vidrio, plástico y acero inoxidable.
Los recipientes de vidrio son una de las opciones más recomendadas para conservar alimentos porque no absorben olores, sabores ni manchas con el paso del tiempo. Además, mantienen mucho mejor la comida y suelen resistir temperaturas altas, por lo que muchos pueden utilizarse tanto en microondas como en horno.
Otra de sus ventajas es la facilidad para limpiarlos y su gran durabilidad si se los cuida correctamente. Sin embargo, también tienen algunas desventajas: son más pesados que otros materiales, ocupan más espacio y pueden romperse fácilmente ante golpes o caídas fuertes.
Los recipientes plásticos continúan siendo los más utilizados por practicidad, ligereza y precio accesible. Son ideales para transportar comida o guardar preparaciones rápidas en la heladera sin ocupar demasiado peso ni espacio.
El problema aparece cuando se usa por mucho tiempo, ya que el plástico puede absorber olores, manchas y grasa con facilidad. Además, en ocasiones se deforman con el calor, se rayan rápidamente o pierden el cierre hermético, en especial si se usan diariamente.
Los recipientes de acero inoxidable ganaron popularidad por su enorme resistencia y durabilidad. No absorben olores, soportan golpes mucho mejor que otros materiales y ayudan a mantener la temperatura de los alimentos durante más tiempo.
También son muy valorados por personas que buscan alternativas más duraderas y fáciles de mantener. Como punto negativo, suelen ser más caros y no pueden utilizarse en microondas. Además, muchos modelos no permiten ver el contenido desde afuera, algo que sí ocurre con el vidrio o algunos plásticos transparentes.
Los tuppers que pueden ir al microondas son los que indican explícitamente “apto microondas” o tienen el símbolo de ondas en la base. En general:
Además, profesionales expertos en alimentos, recomiendan que a la hora de calentar la comida en el microondas, se debe retirar la tapa de los tuppers para que salga el vapor.