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Las exportaciones del sector combustibles y energía crecieron como las de ningún sector en el segundo trimestre, a la vez que las importaciones de combustibles y lubricantes lideraron los incrementos en las importaciones.
“El mundo reclama energía y alimentos y Argentina produce energía y alimentos”, reza el latiguillo adquirido por la dirigencia en general desde la irrupción armada rusa en Ucrania.
En la realidad, en el segundo trimestre, las exportaciones del agro cayeron en términos interanuales, tanto en el sector primario (-3,6%) como en el industrial (-0,4%).
La contracara fue el desempeño de las ventas al exterior de combustibles y energía, con un crecimiento interanual del 21 por ciento. El alza en las exportaciones energéticas medida según los precios llegó al 72,8 por ciento.
La suba en las cantidades exportadas por el sector de los combustibles y la energía supera por más del doble a la del segundo sector con mejor desempeño: Manufacturas de origen industrial (9,2% por cantidades y 18,3% por precios).
Al mismo tiempo, creció la importación en el rubro combustibles y lubricantes en el orden del 39,6 por ciento por cantidades y del 106,8 por ciento por precios. Con esto fue el sector de la economía con más crecimiento de importaciones.
En el segundo semestre hubo una fiesta de importaciones. Crecieron por cantidad 19,7 por ciento, contra un alza de las exportaciones del 2,3 por ciento. Por precios, las exportaciones crecieron 22,5 por ciento, mientras las importaciones totales lo hicieron un 23,8 por ciento.
A la vez, las empresas renovaron bienes de capital fuertemente. Las importaciones del rubro crecieron 31,7 por ciento.