Y ya en línea con la tecnología omnipresente, podrían recibir una penalidad en caso de que no llevaran cargadores de celular o si no ofrecieran medios de pago electrónico al pasajero.
La nueva ley no modifica sólo el régimen de conducta del chofer, sino que también establece pautas para la vestimenta. A partir de ahora, entonces, los taxistas paulistas no podrán vestir bermudas, deberán estar afeitados y también limpios. Camisa, jean oscuro o pantalón de vestir y cinturón son los básicos propuestos por esta movida gubernamental que despertó no poca controversia entre los trabajadores del sector y expectativa entre los pasajeros.
Las multas a todo aquel que no cumpla esta regla está estipulada en 35,52 reales (unos 120 pesos) y tiene como máximo objetivo competirle de igual a igual a empresas como Uber o Easy Taxi.