Según la acusación del fiscal del caso, Guillermo Prime, Kikín hizo un gesto simulando tener un arma de fuego y le dijo a la víctima, que estaba hablando con su novia: "Bajate!". Por temor, el hombre se bajó y le entregó su moto. Ocho horas después, Sotelo fue detenido en la esquina de Catriel y San Martín.