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A casi cuatro meses de la muerte de Diego Armando Maradona, sus seguidores, fanáticos e incluso familiares, marcharon en el centro porteño para pedir que se esclarezca la muerte del ídolo nacional. Tal como lo manifestaron ellas mismas, Dalma, Gianinna y Claudia dijeron presente en la movilización. Verónica Ojeda y Dieguito Fernando también participaron del evento.
La cita estaba pactada para las 18 horas. Bajo la consigna “No murió, lo mataron”, desde hace unos días comenzaron circular unos flyers con el rostro y la silueta del Diez que invitaban a una movilización para pedir “Justicia por Diego” y “Juicio y castigo a los culpables de su deceso”.
El clima en avenida 9 de Julio y avenida Corrientes es como la previa a un partido de fútbol cuando todavía se podía ir a la cancha. Hay quienes ofrecen latas de gaseosa, agua y cerveza. Hay también, bombos, banderas, trompetas: todo con la cara del diez. “Olé, olé, olé, Diego.... Diego”, cantan. Algunos miran el cielo y agitan las manos.
Alrededor del obelisco, como si fuera una tribuna, los hinchas y fanáticos del Diez colgaron banderas de boca, otras para homenajearlo y otras más para pedir justicia. “Morla, tu condena es social. No tenés perdón De Dios”, expresaba uno de los carteles.
Según los medios nacionales, la primera esposa del Diez, junto a sus dos hijas Dalma y Gianinna, llegaron al Obelisco apenas unos minutos antes de las 18. Sin embargo, solo pudieron permanecer allí por un momento, dado que un tumulto de gente las obligó a refugiarse en un hotel de la zona, en el que habían guardado sus autos.
Fue tal el caos que se desató con la aparición de las mujeres que, al verse en peligro, ingresaron a un lugar en el que se les informó que no podían permanecer por mucho tiempo porque el recinto fue acondicionado para alojar a pacientes confirmados o sospechosos de COVID-19.
Descontrol
Con el antecedente caótico en las calles, el día del velatorio en la Casa Rosada, fuentes del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires habían organizado un servicio preventivo de seguridad distinto al que se hizo en todas las movilizaciones, compuesto por el seguimiento digital desde el Centro de Monitoreo más el personal apostado en las calles. No pudieron, sin embargo, neutralizar a los fanáticos.
Si bien estaba previsto que Claudia, Dalma o Gianinna se manifestaran finalmente se fueron sin hablar debido al caos. Pasadas las 18:30 el auto en el que iba Claudia Villafañe abandonó el hotel donde se encontraba estacionado, tomó la calle Cerrito, giró por Córdoba y así logró alejarse del centro de la escena mientras los hinchas cantaban “o-le-lé, o-la- lá, a todos los traidores los vamos a matar”, mientras otro se referían concretamente a Matías Morla.