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Hace 43 años partía de este mundo Elvis Aaron Presley, aunque muchos de sus fanáticos aseguran que no murió, sino que cada tanto vuelve a aparecer en forma misteriosa. Nacido en el sur de los Estados Unidos un 8 de enero de 1935, de familia pobre, no tardó en encumbrarse a la fama, a través de un ritmo que revolucionó al mundo, el rock and roll. Dejó un legado imborrable y miles de seguidores y fanáticos. De hecho, es una de las figuras estelares del espectáculo que cuenta con el mayor número de imitadores.
Los referentes locales de la tradición de Elvis son muchos y entre ellos los fundadores de la Escuela de “Rock ‘n’ roll Memphis Rock”, Alberto Cardozo y Margarita Retamal, quienes llevan adelante la enseñanza de este ritmo con un sistema único y presentaciones permanentes en los escenarios cuyas ganancias destinan a fines solidarios.
Alberto nació en el barrio capitalino de Barrancas de Belgrano. Allí, en su adolescencia, se hizo fanático de su ídolo: “Desde muy joven cuando empezó a irrumpir el rock and roll en Buenos Aires me hice fanático de Elvis, por supuesto influenciado por su música y sus películas, que eran realmente la sensación de aquel momento y lo siguen siendo hasta el día de hoy. Si bien hubo antes otros rockeros, para nosotros Elvis fue el gran representante del género por haber popularizado internacionalmente el rock y por haberse convertido en esa gran estrella que sigue siendo hasta la actualidad”, dice Margarita Retamal, su esposa, nació en Plaza Huincul y desde que se conocieron comparten su pasión: “El año que viene vamos a cumplir nuestras Bodas de Oro, cincuenta años de casados y hoy es el aniversario de la Escuela Memphis Rock, cumplimos 23 años enseñando en Neuquén rock and roll tradicional, el verdadero, el de los años 50 y 60”.
“Fuimos los creadores de la Escuela con mi esposa Margarita y nuestro hijo Pablo Cardozo con un método de enseñanza original y único, por lo menos en el país. Comenzamos a enseñar en un gimnasio del centro neuquino a niños, jóvenes y adultos y hoy tenemos más de treinta estudiantes en grupos que lógicamente van fluctuando”, contó Alberto.
Locura y transgresión
¿Y qué hace a Elvis tan especial entre tantas estrellas de rock? “La gente ama tanto a Elvis porque sin dudas él supo interpretar el electrizante ritmo del rock and roll de aquellos tiempos con su particular encanto y con la destreza física de sus movimientos corporales que tanto fueron criticados por resultar escandalosos en un primer momento. Cuando surgió, el rock en los Estados Unidos era muy mal visto, condenado por la sociedad, las iglesias y porque ya al ritmo lo rechazaban por una parte por estridente y en cuanto a las letras opinaban que eran de inspiración libertina y llenas de incitaciones de sentido sensual. Los movimientos de pelvis de Elvis, además, eran para los norteamericanos de entonces una transgresión sexual intolerable, estaba prohibido filmarlo de la cintura para abajo. Era un transgresor para el momento histórico que se estaba viviendo, un blanco que cantaba con la voz de un cantante negro, imaginate”, analizó Cardozo.
Clases y pandemia
Margarita y Alberto llevan adelante una intensa actividad recorriendo los barrios y dando clases gratuitas, organizando festivales a beneficio de escuelas e instituciones de bien público, pero no están ajenos al contexto de pandemia: “Por estos tiempos de pandemia y aislamiento social, ha sido como para muchos muy difícil sostenernos porque tuvimos que enviar las clases a nuestros alumnos en forma digital, vía Facebook. Ocurre que este rock and roll que enseñamos es un baile de contacto y en estas actuales condiciones es muy difícil transmitirlo porque es distinto a otras danzas, como la salsa, la bachata o la danza árabe, que se puede hacer en forma individual”.
“Este año teníamos programado hacer un festival solidario como hace 22 años que los venimos llevando a cabo, no sólo en nuestra ciudad sino también en el interior de la provincia y destinando lo recaudado a instituciones de salud o a escuelas, pero con estas condiciones no pudimos llevarlo adelante. En esta oportunidad teníamos planificado hacerlo en el Cine Teatro Español con una convocatoria de más de 100 artistas en escena y a beneficio del Hospital Castro Rendón”, agregó Margarita.
Apasionados
Carlos Ramos, locutor e imitador radial, ha participado de las presentaciones de “Memphis Rock” y aunque su rol de recrear personajes para la radio y combinarlos con su talento para la interpretación musical lo llevan a recorrer múltiples personajes, nos cuenta que representar a Elvis tiene un valor especial: “Siempre tuve una fascinación con Elvis. Como siempre escuché música que no se correspondía con mi época, me encantaba todo lo que fuera de los años 50 y 60. Esa inocencia, la forma de vestir, los autos, y por supuesto la música. Toda esa revolución que género en los jóvenes el rock. Y como Elvis fue uno de los iniciadores de aquello, quedó en mí su figura icónica. Suelo cantar algunos de sus temas, tratando de emular su tono, su modo de pronunciar las palabras, su cadencia, y si bien lo mío es una profesión, y lo hago con muchos cantantes, Elvis es diferente. Cada vez que canto como él, por un espacio fugaz, soy él. Al menos lo siento así y soy una época que ya no volverá jamás. Una nostalgia que hace mejor lo pasado frente a lo actual, y un cariño por lo que fue bueno y auténtico. Soy toda su historia, soy la pobreza y la tristeza de una infancia que pudo salir adelante pese a todo, quizás también porque yo también fui ese pibe pobre y triste es porque no solo imito a Elvis, lo asumo como parte de mí”.
La presencia de Elvis está vigente en los fanáticos de ayer y de hoy, en los amantes de los discos vinilo. Daniel Castillo, dueño de una de las últimas disquerías de la ciudad, subsiste en su actividad apoyado por el auge del resurgimiento del disco como soporte sonoro y nos cuenta que Elvis nunca se ha dejado de escuchar
“En el tiempo que llevo la disquería siempre estuvo marcada por los ídolos temporales y muy pocos que logran perdurar en el tiempo. Tal es el caso de Elvis Presley. Si bien no estuve en su época en el ramo, cuando llegué a la disquería, ya pisando los años noventa, fue siempre de lo más buscado. Pude apreciar su paso por el cassette, el cd, el dvd y ahora su vuelta con todo el esplendor en los vinilos. Indudablemente es un referente para su época y para la actualidad. Es increíble cómo la gente sigue pendiente de sus reediciones y no es solamente gente mayor, también tiene sus seguidores en la juventud”, relata.
Cada tanto en las redes sociales y en los informativos de los sitios webs vuelve a surgir la noticia de que han visto a Elvis por ahí, como si no se hubiera ido. Cada 16 de agosto lo recordamos en casi en todo el mundo y hasta es posible que nos agrade la idea de que, en verdad, nunca se ha ido.