La joven, que tiene conocimientos de artes marciales, como kenpo y karate, se defendió cuando fue abordada desde atrás. "Le sujetaron los brazos y ella alcanzó a ver el reflejo de algo como un bisturí", contó el padre.
"El hombre le dijo 'hola' y le sujetó los dos brazos desde atrás. Mientras se defendía, vio que tenía anteojos negros y un barbijo", describió Hourcade.
La joven bajaba caminando por la calle Santa Fe con el teléfono en la mano "porque le estaba mandando mensajes al novio".
El padre de la adolescente descartó por completo la intención de robo. "Ella guardó el teléfono en la cartera antes de llegar a la esquina; si se hubiesen querido llevar algo, van directamente a la cartera", confirmó.
Ante la reacción de la joven, el hombre que la atacó salió corriendo y se subió a un "auto blanco sin patente" que lo esperaba sobre Santa Fe. "No tenía vidrios polarizados porque mi hija vio que adentro había otro hombre que lo esperaba en el volante", argumentó.
El padre de la joven aseguró que después del ataque a su hija, él fue a recorrer la zona y muchos vecinos le dijeron que no era la primera vez que pasaba algo así en ese sector.
Hace algunos meses una estudiante de la Universidad del Comahue denunció que quisieron abusar de ella en la misma zona, en calles Santa Fe y Leloir.