Luego, corre la cámara para no ser filmado. Según relataron testigos, el ladrón obligó al joven a encerrarse en el baño y lo maniató. De esa forma, logró llevarse unos 2.000 pesos y algunas encomiendas. La Policía sospecha que el ladrón operó con un cómplice que lo esperaba en un auto.
Finalmente, un chofer que entró a la sucursal más tarde encontró al empleado de la agencia y lo desató.
Vecinos se quejaron de que es la tercera vez en pocos meses que el lugar es asaltado.