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"A mi hija le arruinaron la vida, quiero justicia"

Habló la mamá de la mujer que quedó en medio de una balacera en Cutral Co.

NEUQUÉN

Firme, apostada en algún rincón de la sala de espera de la terapia intensiva del hospital Castro Rendón estaba Mirella, la mamá de Daniela Budenchuk, la mujer de 32 años que terminó con un tiro en el abdomen tras quedar en medio de una balacera en Cutral Co. Por el momento hay un sospechoso, mientras la víctima evoluciona.

Mirella tiene los ojos chiquitos, angustiosos, y la única noticia que podría volver a hacerlos brillar es tener a su hija de nuevo en casa, sana y salva. Daniela también es mamá, y sus hijos de 5, 9, 11, 13 y 17 años, que perdieron a su padre hace casi un año, la esperan desesperadamente.

“No fue una bala perdida. Les imploró que no tiraran porque podían lastimar a alguien y la lastimaron a ella. No les importó que hubiera criaturas”, aseveró Mirella sobre ese 21 de enero en que a su hija, como describió, “le arruinaron la vida”.

“El día que la balearon, Daniela iba a tomar el colectivo para ir ver al hospital a su hermano discapacitado que está en coma”. Mirella Mamá de Daniela Budenchuk

Ese mediodía, Daniela iba camino a una parada de colectivo del barrio Belgrano, cuando los disparos entre vecinos del lugar la tomaron por sorpresa; o en realidad no tanto, porque, como dijo Mirella, “en Cutral Co siempre está pasando algo”.

Paradoja del destino, ese día Daniela se dirigía al hospital de la localidad para cuidar a su hermano discapacitado, que está en coma después de que un hombre de Rincón de los Sauces lo golpeara tanto que lo dejó en ese estado.

Finalmente, Daniela terminó en el hospital, pero por las razones equivocadas. “Lo que le pasó a mi hija podría haberle pasado a cualquiera”, advirtió la mujer. Y no es el primer caso.

“Quiero que se haga justicia, nada más. No quiero que alguien tome venganza, que ocurra otro delito”, afirmó Mirella, que a pesar de su dolor también piensa en los demás.

“Mi hija no es una delincuente”, expresó, a la espera que alguien intervenga, que le den una respuesta. “Lo único que quiero es que mi hijita se recupere”, concluyó.

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