Tras los piedrazos y la rotura de un vidrio, personal de seguridad del museo se contactó con la Policía, que interceptó a los dos atacantes en cercanías del Cenotafio de Malvinas. "La Policía le sacó el nombre y número de documento y los dejó irse a su casa", dijo la directora del MNBA.
La funcionario se mostró indignada por lo ocurrido y pidió que por lo menos quiere que los padres de los menores sepan lo que hicieron sus hijos: "Seguramente los chicos volvieron a sus casas, sus papás los saludaron y ni se enteraron de esta situación".