Un hombre de 70 años entró a una concesionaria de General Roca alterado y bajo amenaza de arma de fuego en la mano les exigió a los empleados que aceleren los trámites para la entrega de su auto. Desde la concesionaria indicaron que tiene un trámite personal no resuelto y que se las “agarró” con ellos.
“Esta mañana, el hombre irrumpió en el local donde trabajan unas 20 personas con un arma de fuego, un arma blanca y balas en su bolso. Él tiene el auto cancelado pero no reúne los requisitos para poder retirarlo. Pesa sobre él una inhibición de bienes, a través de un tercero iba inscribir el vehículo pero ahora esa persona se arrepintió y se le desató el problema”, explicó el gerente general de Pirerayen sucursal Roca, Jorge Retamal.
Retamal dijo que no le pueden entregar el vehículo por una cuestión legal ya que ante cualquier inconveniente querían como responsables solidarios.
Retamal comentó que la segunda vez que se apareció por la tarde lo hizo desarmado, pero con sólo verlo las empleadas - sobre todo una que está embarazada - se alteraron dado el episodio de la mañana.
El gerente se presentó nuevamente en la comisaría Tercera para pedir protección y le solicitó al cliente que se dirija por otras vías para concluir el trámite con la concesionaria.
“El auto no lo pierde, tiene que resolver su situación personal y particular, de la que estábamos al tanto, pero escapa a nosotros su resolución. Tiene que resolver sus juicios, embargos con terceros”, dijo y resumió: “se la agarró con nosotros encerrado en sus propios problemas”.