Neuquén > El viernes la 2ª edición de la Fiesta de la Confluencia tendrá una nueva celebración en el Paseo de la Costa, ubicado a orillas del río Limay. Y tratándose de un nuevo festejo, qué mejor que Los Tekis para la primera noche del evento que se extenderá hasta el domingo, y que también tendrá en su grilla de espectáculos a Pimpinela (sábado) y a Ciro y Los Persas en el cierre.
Después de un accidentado Cosquín -donde mostraron su enojo con la Comisión Organizadora del festival por los horarios (ver aparte)- y su paso por Jesús María, dos de los máximos escenarios del folklore nacional, Pucho Ponce (bajo) tomó su celular desde Santiago del Estero para contar la propuesta con que llegará el grupo de Jujuy, además de hacer un repaso del exitoso “Rock and Tekis”: un disco que les dio un premio Gardel en la categoría “Mejor álbum folklore alternativo” y que los acercó a un público más joven, que por primera vez se empapa con los sonidos del noroeste.
La placa, que ha tenido sus grandes presentaciones en el teatro Gran Rex, donde se registró un CD-DVD en vivo, y que también tuvo su máxima gala en el mítico Luna Park, incluye flamantes versiones de reconocidos temas, como "Seguir viviendo sin tu amor", de Luis Alberto Spinetta; "Post Crucifixion", de Pescado Rabioso; "La marcha de la bronca", de Pedro y Pablo; "Yo no me sentaría a tu mesa", de Los Fabulosos Cadillacs; "Yo quiero a mi bandera" (Sumo), "Arde la ciudad" de La Mancha de Rolando, “Cucumelo/Tomo”, de La Bersuit; “La luna y la cabra”, de Los Piojos y hasta "Tu sin mí”, de Dread Mar I.
Pero eso no es todo. El bonus track se lo lleva una versión en inglés y quechua, y en ritmo de huayno, del clásico de Los Beatles "Don't let me down".
“Rock and Tekis” les ha dado muchas satisfacciones e inclusive un premio Gardel. ¿Cómo surgió la idea de ese cruce entre el rock y folklore?
Más que una idea fue una necesidad. Durante las pruebas de sonidos y ensayos siempre estábamos tocando temas que tienen que ver con el rock nacional, que en definitiva nos ha servido como leitmotiv musical que hace que uno vaya metiendo en la gran mochila que lleva todo lo que uno escucha durante su vida. El rock tiene una parte muy importante en la vida musical de cada uno de los integrantes. Entonces, surgió de forma muy espontánea cuando Sebastián López (voz) nos dijo que tenía algunas versiones de esos temas que hacíamos en los ensayos.
¿Hubo contactos con figuras del rock antes de iniciar el proyecto?
Primero llamamos a Claudio Kleiman, periodista de Rolling Stone, y él nos puso en contacto directo con gente de la Bersuit y Manu Quieto, de La Mancha de Rolando. Esos fueron los dos primeros artistas no sólo en meterse en el proyecto (estuvieron en la coproducción del disco) sino en participar tocando. Después se sumó Juan Carlos Baglieto, Dread Mar I (Mariano Castro). Creo que fue una jugada muy importante, porque la gente tenía que entender el mensaje, ya que Los Tequis no era que habían dejado el folklore para tocar rock, sino que solamente era un homenaje con un sonido que tiene que ver con nuestro estilo y los colores típicos de la música del noroeste que siempre nos ha caracterizado.
¿Cómo fue la elección de las canciones que van de obras de Pescado Rabioso, pasando por Pedro y Pablo hasta llegar al reggae de Dread Mar I?
Son canciones que nos gustaron a todos en algún momento. Tuvimos mucho en cuenta los temas que nos daban muchas ganas de tocar. Algunos músicos que no nos conocían tenían una distancia e incertidumbre y se preguntaban quiénes son estos locos y qué van hacer con mi canción (risas).
El disco también tiene como una especie de Bonus Track, e incluye una versión en inglés y en quechua de “Don´t let me down”, de los Beatles.
Sí, fue una jugada grande. Cantamos la mitad en inglés y la otra en quechua. Fue un homenaje universal al rock. Hacer una versión así fue romper un montón de estructuras. Fue decir ‘acá estamos nosotros interpretando con todo respeto una canción universal’ y unir culturas totalmente diferentes.
¿Hubo algún agradecimiento especial por alguna versión?
De todos. Pero Miguel Cantilo se sintió muy bien porque nos dijo que un montón de gente supo de él gracias a Los Tekis. Hay parte de una nueva generación que puede escuchar “La marcha de la bronca”. Está bueno que pasen esas cosas. Porque si coincidimos en que la música argentina tiene que ser una sola es excelente que cada uno haga su aporte. Los Tekis están dispuestos a colaborar en los nuevos CD de los músicos que nos ayudaron. El último clip que hizo La Mancha de Rolando lo registró en el salar de Jujuy. Imaginate hasta qué punto lo influenció el habernos conocido. El tipo (por Manu Quieto) se fue a ese lugar y le impactó más allá de lo musical.
¿Cómo fue ese cruce musical ente el rock y el folklore?
Cuando uno encuentra una forma de expresarse, cualquier cosa que toques va sonar a tu propia sonoridad. Sí hubo canciones a las que no les encontramos la versión y no fueron incluidas. Pusimos esas canciones a las que respetamos en su esencia misma y en las cuales nos respetábamos a nosotros mismos.
Seguramente quedaron canciones afuera. ¿Tienen previsto hacer un segundo volumen dedicado al rock?
No negamos que en algún momento podamos llegar a hacerlo. Con “Rock and Tekis” recibimos disco de oro, ganamos un premio Gardel, hicimos dos teatros Gran Rex que incluyeron la grabación de un DVD en vivo, y cerramos el año en el estadio Luna Park. Por eso la intención nuestra, después de todo esto, es superar lo que sucedió con ese disco. El nuevo álbum ya está listo y tiene 21 canciones. Es todo lo opuesto a “Rock and Tekis”, con canciones inéditas. Este último trabajo nos permitió incorporar otras sonoridades que aprendimos con el disco anterior, que aprendimos de otro tipo de músicos para enriquecer nuestra música y hacer que creciera.
En el nuevo tema, "Pachamama ven", incluyeron a un DJ. ¿Cómo salió eso?
Fue porque la canción tenía una onda bien rock-pop, y recurrimos a un DJ porque no éramos capaces de reproducir algunos sonidos con los instrumentos que utilizamos. El aporte de los loops, por ejemplo, era algo que nos faltaba para poder completar la idea musical de la canción.
¿Les sorprendió todo el “rebote” que tuvo “Rock and Tekis”?
Sí, mucho y para bien. Porque pudimos agrandar nuestro espectro de público: se acercaron un montón de chicos que sólo estaban identificados con el rock y ahora pudieron escuchar folklore. Sobre todo al haber llevado el pasado año a Manu Quieto a Jesús María y después a Bersuit a Cosquín y a la Peña de Los Tekis en Tilcara para el carnaval que este año vamos a repetir. Dentro del carnaval de Jujuy siempre tenemos una noche rockera. Todo sobrepasó nuestras expectativas.
Del 1 al 3 de marzo se celebra una nueva edición de Cosquín Rock. ¿Existe la posibilidad de que estén en ese escenario?
Desgraciadamente coincide con los mismos días que tenemos en Tilcara. Lo descartamos a pesar de que somos muy amigos de José Palazzo (organizador). Lo dejaremos para más adelante porque la posibilidad está. Nos gustaría mucho a todos los integrantes participar en un evento de la magnitud del Cosquín Rock.
Ya son 22 años de Tekis. ¿Podrías marcar tres momentos que fueron clave en la vida de la banda?
Yo agregaría uno más. En primer lugar, La Serenata de Cafayate, que fue el primer festival donde los chicos tocaron bajo el nombre de Los Tekis, en 1992. Después, la consagración en Cosquín, en 1995. Y después está otro hito muy importante, que fue el compartir temporada de verano en Mar del Plata con una comedia musical folklórica (“Carnaval del Norte”) junto a Los Nocheros. Por último, el “Rock and Tekis”, que fue el disco que demostró que el rock rompe barreras y nos permite tener una proyección latinoamericana. Ahora la idea es editar un disco en Colombia para realizar un resumen de nuestra carrera. A partir de allí veremos si concretamos en septiembre una gira que abarque Perú, Ecuador, Colombia, entre otros países. (L.C.)
Una moneda corriente
En lo que fue la tercera luna del Festival de Cosquín Los Tekis tuvieron un sabor semiamargo. Es que la agrupación tenía programado empezar su show a la 1.30, pero recién lo pudo hacer a las 4.34. Las demoras en la programación ya las habían padecido Jorge Rojas y Luciano Pereyra. Tras cerrar la actuación a las 6 de la madrugada del martes 28, Pucho Ponce hizo su juicio sobre la falta de respeto a los artistas. "Es algo que ocurre bastante seguido. Ya es moneda corriente, y todo el mundo se escuda bajo el eslogan ‘Así es Cosquín’", dijo el bajista.
“Creo que le estamos faltando el respeto a un montón de gente que va a las 21 para verte y que, después de enterarse de que tocás a las cinco de la mañana, termina yéndose porque tiene que trabajar o tiene otros compromisos”, agregó.
Ponce explicó que su enojo por esos cambios de horario hizo que el grupo tuviera la intención de no salir a escena. “Casi no tocamos. Pero vimos la plaza llena y la verdad es que la gente no se merecía una falta de respeto”, concluyó.