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La provincia de Neuquén quedó a un paso de recuperar la antigua hostería Ruca Malén, en Villa La Angostura, tras cuatro décadas de abandono. Hicieron un diseño junto a especialistas de arquitectura de la Universidad de La Plata y ahora esperan el visto bueno de Nación y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Estiman que la construcción podrá empezar la próxima primavera, con un costo de 220 millones de pesos y 14 meses de plazo, para que esté lista en 2023.
Se llama Ruca Malén a un complejo ubicado a la vera del lago Correntoso con tres edificios. El más antiguo data de 1943 y se afirma que lo hizo el famoso arquitecto argentino Alejandro Bustillo. Allí funcionó una hostería de lujo para las familias acomodadas de Buenos Aires y Europa a mediados del siglo pasado.
La hostería pasó por varios concesionarios y, desde mediados de 1980, está abandonada. En 1998, la compró el Instituto de Seguridad Nacional del Neuquén (ISSN), con el objetivo de recuperar ese sitio emblemático para el turismo cordillerano. Hubo una licitación polémica en 2006 a una empresa del grupo Eurnekián, que prometió convertirlo en el “Llao Llao neuquino”, pero nunca cumplió. Desde 2011, el gobierno provincial realizó varios intentos por restaurar el complejo, sin éxito.
Ahora, se logró presentar el proyecto ejecutivo para restaurar la famosa hostería. Fue gracias a un convenio del ISSN con la Unidad Provincial de Enlace y Ejecución de Proyectos con Financiamiento Externo (Upefe), que se puso en marcha en 2017. Contrataron a especialistas de la Universidad de La Plata para determinar el método más adecuado para salvar los edificios.
Cecilia Barrera, de la Upefe, comentó que, entre los obstáculos por tantos años de deterioro, se encontraron “con restos de ceniza volcánica” de la erupción de 2011 del Puyehue-Cordón Caulle, que seguían allí porque nadie los removió.
“En la cabaña chica, que es la construcción más antigua, había rastros de ceniza con un peso considerable sobre el techo, así que se prevé un trabajo para restaurarla como un museo de sitio y que quede como una muestra de la arquitectura en madera propia de nuestra región, con salas de exposición y una administración en la planta alta”, precisó.
Informó también que la hostería funcionaba con un generador eléctrico y el proyecto nuevo contempla la instalación de paneles solares “para abastecer el alumbrado y el consumo de los tres edificios”. Añadió que levantarán un mirador al lago que contendrá “una pérgola solar” que también servirá para alimentar al complejo.
Aclaró que la demora de tres años para armar el proyecto ejecutivo se debió a que, en 2017, esperaban el financiamiento de un crédito a través de Parques Nacionales, pero después no se concretó. En 2018, buscaron otra vía para pagar la obra y no hubo avances. Recién hace poco, lograron ingresar al “Programa de fortalecimiento de la gestión provincial” del ministerio del Interior, con un nuevo préstamo del BID.
Tras la presentación del proyecto ejecutivo, el próximo paso es el aval de Nación, luego la “no objeción” del BID y allí inicia el llamado a licitación. Barrera estimó que, con la veda climática, “podríamos esperar que comience la obra para esta primavera”, aunque todo depende de los plazos administrativos. El recupero de Ruca Malén costará 220 millones de pesos y tardará 14 meses, de modo que finalizará para principios de 2023, si no surgen contratiempos.
El complejo de Ruca Malén está en el extremo norte del lago Correntoso, sobre la Ruta de los Siete Lagos, a 30 kilómetros de Villa La Angostura. Tiene tres edificios independientes, con una superficie cubierta total de más de mil metros cuadrados.
El edificio principal es donde funcionaba la hostería y el que mejor se conserva. Allí, se renovará la estructura para que mantenga el mismo uso que tenía 40 años atrás. Tratarán de restaurar las piezas originales, con la idea de devolverle su antiguo esplendor.
La construcción más chica, tipo cabaña, es la más deteriorada, pero la más valiosa desde el punto de vista arquitectónico. La convertirán en un museo de sitio, con salas de exposición e información sobre la historia del Parque Nacional Nahuel Huapi.
El tercer edificio es el de menor antigüedad. Se usaba como espacio gastronómico de la vieja hostería y se transformará en un restorán en la planta baja y en un hostel en el piso superior.
Casi un siglo de historia