Aluminé.- “Por fin la ley dio un giro”. Las palabras de alivio de Cecilia Figueroa llegaron a más de un año de la muerte de su hija de 4 años en el hospital de Aluminé. Dos médicas fueron acusadas de homicidio culposo por mala praxis y podrían recibir una pena de hasta cinco años de prisión.
Tras varias idas y venidas en la causa por la muerte de Luzmila, un juez de garantías hizo lugar a la resolución del Tribunal de Impugnación. “El juez Leandro Nievas solamente tenía que acatarse a lo que dijo el tribunal. Se tomó el trabajo de analizar las dos audiencias de Impugnación donde decían que se reabra la causa”, explicó Figueroa tras la audiencia realizada el lunes en el Juzgado de Zapala.
Tres días de angustia
La madrugada del 19 de agosto de 2016, Luzmila murió en el hospital de Aluminé tras sufrir un paro cardíaco. Pero todo comenzó dos días antes, cuando la pequeña levantó fiebre. Su mamá la llevó a la guardia del hospital, donde le dijeron que tenía un cuadro gripal, le recetaron dipirona y la mandaron a la casa.
Al día siguiente seguía con fiebre y se le sumaron tos y dolores en el pecho y la espalda. Volvieron al hospital y la respuesta fue casi idéntica. “Mañana va a estar todo bien, no te preocupes”, le había afirmado esa tarde la médica y le recetó amoxicilina 500. Pero la madrugada del viernes 19 todo empeoró. Luzmila tenía mucha fiebre, deliraba y decía cosas tan rápido que no podía respirar. Cecilia llamó al hospital y pidió una ambulancia. Llegó a los 20 minutos, cuando Luzmila era reanimada por su padre porque había entrado en paro cardíaco.
“Mamá, ya no hay nada más para hacer”, le habían dicho los profesionales del hospital tras intentar reanimar a la pequeña.
“Es una alegría enorme lo que pasó. Creo que la ley por fin dio un giro. Es la primera vez que se les formula cargos después de un año de luchar. Estoy muy conforme”.Cecilia Figueroa. Mamá de Luzmila
No bajó los brazos
Para la institución se trató de una muerte dudosa, pero Cecilia nunca dejó de luchar para exigir justicia que la muerte de su hija no quede impune. “No le hicieron ningún estudio. Para mí, hubo mala praxis”, había sentenciado cuando aún la causa no llegaba a Tribunales.
Este lunes, además de la acusación, se estableció un plazo de cuatro meses de investigación. “Mis abogados van a presentar nuevas pruebas”, adelantó Cecilia, quien recordó a su hija como una niña alegre que soñaba con ser doctora para cuidar a su mamá.
5 años, la pena máxima por causar la muerte por negligencia. El mínimo es uno.
Pasó dos veces por Impugnación
Luzmila murió en agosto, pero recién en diciembre el caso llegó a una audiencia. Sin embargo, pese a las pruebas recolectadas, la fiscalía no formuló cargos. La decisión fue impugnada por la querella y un tribunal de Impugnación decidió que se reabra la causa. La secuencia se repitió. Otra audiencia se frustró, fueron a Impugnación por segunda vez y, finalmente, con una fiscal de Cutral Co y un juez de Chos Malal (porque los de Zapala ya habían intervenido todos en la causa), el 2 de octubre se realizó la formulación de cargos.