Neuquén.- La contaminación de los ríos Neuquén y Limay con la bacteria fecal Escherichia coli no es nueva. Desde hace 15 años, hay una tendencia creciente en los análisis de laboratorio aguas abajo de Arroyito y El Chañar. Hoy, los niveles promedio están cerca de las 160 partes por cada 100 mililitros y en 2017 será peor, si no se invierte en obras y controles para dejar de tirar desechos al agua.
Ese alarmante panorama lo viene informando la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) a los municipios de la Confluencia y al gobierno provincial desde hace años, según explicó ayer el titular del organismo, Elías Sapag. “En marzo pasado, les entregamos una carpeta a todos los diputados en la Comisión de Ambiente con lo que viene pasando desde 2001; ellos no son ignorantes en esto”, remarcó.
Observó que los legisladores “podrían haber actuado el presupuesto para poner plata para saneamiento” y que la zona afectada comprende principalmente a los municipios de Neuquén capital, Plottier y Centenario.
Contó que “en la Confluencia, de Arroyito y El Chañar aguas abajo, la tendencia es creciente y ya en riesgo, porque estamos llegando a las 160 partes por 100 mililitros y el año que viene ya no vamos a poder habilitar balnearios si seguimos de esta manera”. Detalló que, en los últimos 15 años, en esos tramos, “pasamos los 20, después fue 40, 60, 100 y así”, hasta llegar a los niveles de alarma actuales.
Aguas arriba, en cambio, ambos ríos mantienen los mismos niveles de Escherichia coli desde hace décadas. Sapag detalló que “hay un promedio que no supera las 20 partes por 100 mililitros, es parejito y no ha variado”.
El presidente de la AIC pidió que “no maten al mensajero” cuando se advierte por la contaminación y recalcó: “Nosotros no podemos sancionar ni denunciar, sólo tenemos los datos y los transmitimos a los responsables para que actúen”.
Aclaró que, en el caso del balneario Albino Cotro, el nivel alto de Escherichia coli no es permanente, sino que los resultados “varían mucho de una semana a otra”, porque unos días se arrojan más desechos que otros. “Hay que investigar qué pasa ahí”, afirmó.
Largan más agua desde las presas
Desde el miércoles pasado, las represas hidroeléctricas de Piedra del Águila y Alicurá están erogando más agua, lo que ayudará en parte a disminuir los niveles de contaminación fecal en los balnearios municipales, según informó la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas.