"El incremento en la tarifa de la luz anunciado por el Gobierno no lo va a pagar el carnicero, va al consumidor", señaló en empresario en declaraciones a radio Vorterix, para terminar de descartar que el precio de la carne se vaya a ubicar en los 90 pesos como pretende el Gobierno.
Las carnicerías tienen un alto
consumo eléctrico dado que esa energía es la que alimenta los motores de las cámaras frigoríficas, los freezers y las sierras (todos con alta demanda) por lo que impactará con fuerza en sus costos la suba del valor de la luz de hasta el 600 por ciento desde este mes.
Si bien Williams se negó a "hacer futurología" sobre qué ocurrirá con el mercado de la carne en marzo, aclaró que los carniceros trasladarán parte de la suba del costo de la luz a sus precios, para evitar que la rentabilidad de ese sector vuelva a desmejorarse.
Resulta que en los últimos años, los carniceros fueron absorbiendo gran parte de los aumentos en desmedro de su rentabilidad para que sus clientes sigan comprando y el mercado no se resienta, pero ahora llegar a un límite de un margen del 10 por ciento sobre cada media res.
"Hablar de marzo es hacer futurología, hay que ver cómo va a estar el mercado. Pero viene el aumento de la luz, nosotros tenemos el gasto mayor en la corriente. No podemos apagar las heladeras. Pero el aumento de la luz no lo va a pagar el carnicero, va al consumidor", afirmó.
Williams dijo también que las negociación salarial del sector puede ser otro factor que empuje el precio de la carne hacia arriba, al expresar que los gremios "están pidiendo 35 o 40 por ciento de incremento, y eso no es chiquito".