La directora de derechos humanos de la misión de Naciones Unidas, Danielle Bell, informó que entre el 1º de enero y el 31 de marzo murieron 161 niños y 449 resultaron heridos, un aumento del 29% en comparación con los 123 fallecidos durante el mismo periodo el año pasado.
Según la funcionaria de la ONU, los atentados y los combates se están concentrando en lugares frecuentados por menores de edad, como parques, mercados, escuelas.
"Si los combates continúan cerca de escuelas, lugares de recreo, casas y hospitales, y las partes continúan usando artefactos explosivos y morteros, estas cifras horribles de niños muertos y mutilados seguirán", sentenció en diálogo con la prensa, según informó la agencia de noticias EFE.
Este nuevo informe de la ONU reafirma la tendencia marcada por su relevo anterior, publicado a principio de año.