El agresor fue detenido tras irrumpir armado en un evento en la Casa Blanca. Donald Trump lo definió como “una persona enferma”; cómo fue el ingreso del atacante.
La investigación sobre el intento de magnicidio contra Donald Trump sumó en las últimas horas material audiovisual clave que permite reconstruir, minuto a minuto, los movimientos de Cole Allen antes de abrir fuego contra la residencia presidencial.
Los nuevos videos, captados por cámaras de seguridad y dispositivos de testigos, exponen una planificación meticulosa y una frialdad que mantiene en alerta a las autoridades de Estados Unidos.
El sospechoso fue reducido por agentes del Servicio Secreto y detenido en el lugar, lo que evitó consecuencias mayores.
En las grabaciones se puede observar a Allen, de 24 años, merodeando las inmediaciones de la Casa Blanca varias horas antes del ataque. El joven no parecía actuar bajo un impulso repentino; por el contrario, las imágenes lo muestran estudiando los puestos de control y midiendo las distancias desde los puntos de acceso, en lo que los peritos califican como un reconocimiento táctico del terreno.
Uno de los hallazgos más perturbadores que trascendió recientemente es una selfie que Allen se tomó apenas minutos antes del ataque. En la imagen, que ya está en manos del FBI, se ve al atacante posando con el arma de fuego que utilizaría poco después. Esta foto no solo confirma su intención premeditada, sino que también revela una perturbadora búsqueda de notoriedad.
El análisis de los videos muestra cómo Allen logró posicionarse en un punto ciego momentáneo para intentar ejecutar su plan. Este nuevo material se suma a la cronología de una semana de extrema tensión en Washington, que comenzó con la evacuación de emergencia de Trump durante una cena con periodistas tras detectarse disparos en las cercanías.
El Presidente debió ser evacuado del evento por protocolo de seguridady luego confirmó que se encontraba fuera de peligro.
A pesar de la gravedad del incidente, Trump destacó en sus redes sociales el accionar de sus custodios. “El operativo de seguridad fue excepcional”, afirmó el mandatario, quien dio detalles de cómo fue escoltado hacia el búnker de la Casa Blanca mientras las ráfagas de disparos impactaban contra el ala oeste.
Sin embargo, la difusión de estos nuevos videos sobre los movimientos previos de Cole Allen vuelve a poner el foco en las posibles fallas de prevención.
El director del FBI, Kash Patel, aseguró que ya comenzó un análisis exhaustivo del historial del atacante. “Examinaremos todas las pruebas de inmediato para asegurarnos de proteger este país”, sostuvo.
La Justicia estadounidense busca determinar ahora si Allen actuó solo o si formaba parte de una red con mayores recursos, dado que el equipo táctico hallado en su poder y la logística detectada en las cámaras sugieren un nivel de preparación superior al de un “lobo solitario” convencional. Por ahora, el paso a paso del ataque quedó registrado en video, exponiendo la vulnerabilidad del corazón político del mundo.
Tras el episodio, Trump planteó la necesidad de reforzar aún más los sistemas de seguridad en la Casa Blanca. El mandatario mencionó la posibilidad de construir nuevas instalaciones con mayor protección, incluyendo sistemas a prueba de drones y vidrios blindados.