El certero golpe fue concretado la mañana del domingo con un grupo de cuatro delincuentes encapuchados ingresaron al casino y se dirigieron con total naturalidad a la oficina donde se realizaba el arqueo de caja. Tras encañonar a los trabajadores, se alzaron con el dinero y huyeron del lugar en un vehículo que lo esperaba en las inmediaciones con un cómplice al volante.
Los investigadores requirieron los registros de las 30 cámaras de seguridad que tiene la casa de juego y tras ver horas de grabación determinaron que los delincuentes conocían en detalle el local, que hubo puertas por las que avanzaron que estaban abiertas y que solo se podían atravesar con apoyo interno.
"Es casi seguro que hay uno o más cómplices dentro del Casino que permitieron que pasaran todas esas puertas para llegar donde estaba el dinero. Con los registros de las cámaras se comprobó que el robo no duró ni dos minutos", explicó una fuente del caso.
Mientras se trabaja arduamente en la identificación de los autores, ya hay una afirmación tajante de parte de los pesquisas "esa plata no la vemos más".
Por estas horas están cruzando datos para determinar qué diligencias serán solicitadas a futuro.