"Esto incluye el número, ubicación y redacción de nuestras señalizaciones y advertencias", agregó.
Las señales advertirán explícitamente sobre el peligro de caimanes, indicaron el diario Orlando Sentinel y otros medios estadounidenses, citando fuentes no identificadas "con conocimiento de la situación".
Aunque había señales de no nadar en la playa lacustre del Grand Floridian Resort and Spa de Disney, donde el niño de dos años y su familia estaban hospedados, no incluían advertencias sobre caimanes.
Estos animales viven en muchas lagunas y cursos de agua en Florida, pero raramente atacan a humanos. Antes de este incidente, sólo estaba documentada la muerte de 22 personas por ataques de caimanes en Florida desde 1948, de acuerdo con el servicio de vida silvestre y pesca del estado.
El padre del niño trató infructuosamente de salvarlo el martes por la noche, pero no pudo sacar al pequeño de las mandíbulas del animal.