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Como si no faltaran testimonios sobre lo que era la vida de Diego Armando Maradona, ahora se conoció una entrevista exclusiva a Monona, la cocinera del Diez, quien estuvo presente en las últimas horas del ídolo. En este sentido, habló de la relación que el ídolo tenía con sus hijos, la convivencia con él e hizo un principal foco en el momento en el que intentaron reanimar al ex futbolista, ya que a ella le pidieron que le haga respiración de boca a boca.
“Él era divino, como un chico a veces, nos reíamos, bailábamos, lo retaba... Había que llevarlo, con su mal humor, si no quería comer, no comía, tenía sus horarios, era todo como él quería”, contó Romina Milagros Rodríguez, quien fue apodada Monona por el mismo Maradona, sobre el día a día con el ex DT. “Le faltaba una mamá, más que una pareja, la extrañaba mucho”, contó.
Sobre el vínculo con sus hijos, la mujer expresó que todos estuvieron presentes. “Las hijas sí estuvieron, siempre, Gianinna cuando la llamabas, siempre estaba, pero con Jana era otro vínculo, no era lo mismo, no era tan pegada. Se quedaba a dormir pero era distinto el trato. Dalma hablaba mucho por teléfono por el tema del COVID. Pero todos los hijos estuvieron presentes”, manifestó.
Por último, habló de la reanimación del Diez en la mañana del 25 de noviembre, con lo cual se mostró muy conmovida. “Lo único que recuerdo es el conteo, que no quiero ni acordarme, el ‘1,2,3, vamos, Monona’, fue muy fuerte. No hubo manera de reanimarlo”.
“Estaba la enfermera y el de seguridad haciéndole RCP; es mentira que la psiquiatra se lo hacía porque no sabía cómo se hacía. Y después me decían a mí que le hiciera respiración. ‘Yo no’, dije. A mí me daba impresión, no podía. Me decían: ‘Dale, Monona, hacelo, cuando yo te digo, 1.2.3’. Era una locura, ese conteo quedó en mi cabeza por días”, relató y luego concluyó: “Para mí, él dijo: ‘Ya está, basta de todo’”.