Horas después del robo, los ladrones se contactaron con la víctima y le pidieron un rescate de 500 pesos para recuperar la documentación y parte de sus pertenencias. El hombre, desesperado por obtener algo de lo robado, accedió a reunirse con los delincuentes y pagar la cifra solicitada.
Respecto de esa situación, Bengolea recomendó no acceder a este tipo de negocios porque son muy peligrosos. "En Neuquén, se dio una situación similar, la persona negoció con los ladrones por una moto robada y terminó sin la moto, sin la plata y encima golpeada", recordó el comisario.