Los peces payaso viven en el Océano Índico y en el Pacífico, donde tienen una simbiosis perfecta únicamente con diez especies de anémonas de las barreras coralinas. Allí, entre sus tentáculos, logran esconderse de los depredadores y encuentran al mismo tiempo el alimento necesario.
Pero un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Delaware (EE.UU.) y de la australiana Southern Cross destacó que los payasos del mar logran gracias a su olfato reconocer los corales blanqueados respecto de los sanos: obviamente Nemo elige para su supervivencia estos últimos, aunque -y allí radica el problema- no siempre.
Frente a la posibilidad de elegir entre un coral enfermo y otro sano pero que no corresponde a la especie de los anémonas preferida, el pez payaso decide refugiarse en el coral que ha perdido el color.
Esta conducta, destacó el estudio, termina a su vez siendo peligrosa, porque podría implicar una escasa capacidad de adaptación de Nemo a los ecosistemas coralinos afectados por fenómenos significativos de blanqueamiento.
La mala noticia, añaden los investigadores, es que el 93% de la Gran Barrera Coralina australiana está afectada por el blanqueamiento, o sea, ha perdido su color original.