En verdad, las condiciones del acuerdo las dio a conocer el sitio Football Leaks, que viene publicando los contratos de las máximas figuras del fútbol mundial. La página web difundió los sorprendentes límites que la entidad xeneize le aplica al jugador del pueblo.
"Se obliga a no realizar actividades que pudieran afectar a sus aptitudes y/o condiciones físicas y/o psicosomáticas, como por ejemplo practicar actividades y/o deportes de riesgo, conducir motos, jet-skies, concurrir en forma habitual a casas de juego, participar en peleas, etc.", es uno de los puntos jugosos del decimocuarto artículo del acuerdo que se firmó en julio pasado.
Y va más allá. De hecho, hay una consideración que parece más propia de una conclusión médica para algún informe periodístico que de un ítem de un contrato futbolero.
Esta indica: "Concurrir en forma habitual a salas de juego puede afectar las aptitudes físicas o psicosomáticas de una persona".
Lo particular del caso es que el vínculo lo firmó Daniel Angelici, dueño de casinos y varios bingos en la provincia de Buenos Aires y Córdoba. Evidentemente, la prohibición invita a pensar que Carlitos puede tener esa inclinación hacia la
timba. Pero no deja de resultar llamativo que al jugador del pueblo le prohíban jugar...
Deportistas famosos y el juego
El juego es la debilidad de muchos deportistas famosos. La mayoría despunta el vicio en el póker. En 2015, por ejemplo, el brasileño Ronaldo ganó 50 mil dólares en un torneo de esa especialidad, todo un récord entre los atletas. El tenista Rafa Nadal, el nadador Michael Phelps y el basquetbolista español Juan Carlos Navarro, entre otros, también son fanas de este popular juego de naipes. Y el propio Carlitos Tevez alguna vez subió fotos a las redes sociales disfrutando de una partida de póker con amigos. En Argentina también es común ver a muchas figuras y entrenadores en los casinos e hipódromos.