Aunque no vio ningún arma, pudo distinguir que entre las ropas tenían una especie de revólver y no dudó en entregar todo. Con la billetera en su poder, se alejaron de la zona en un scooter.
Los asaltantes tendrían entre 20 y 30 años y, según la víctima especula por su forma alterada de actuar, estaban drogados.
No pudo ver mucho más de la fisonomía física debido a la oscuridad del lugar y sólo advirtió que "estaban bastante abrigados". Se encontraban sin cascos y cuando se alejaron volvieron a amenazarlo: "Me dijeron que no llamara a la Policía", contó Agustín.
El muchacho lamentó el robo de los documentos y la imposibilidad de realizar un viaje: "Hoy (por ayer) iba a viajar y no puedo sin el DNI", remarcó.
El otro robo de los motochorros afectó a una joven conocida de Agustín. Los ladrones alcanzaron a alzarse con un teléfono celular en la misma zona rato después.
Frente a esta vuelta de los motochorros, la Policía no descarta la existencia de más víctimas que todavía no realizaron las denuncias en la comisaría.