Según un estudio hecho en Argentina, las personas que tienen acceso a la electricidad se acostaban una hora más tarde que quienes se manejaban con la luz natural, por lo que se indica apagar el celular una hora antes de ir a dormir, para evitar retardos.
20 grados es una buena temperatura para mantener la habitación templada.
La alimentación también influye y comer cerca de la hora de dormir sólo nos asegurará dar vueltas durante gran parte de la noche.
La recomendación es comer al menos cuatro horas antes de acostarnos y, si gustamos del café, beberlo ocho horas antes.
Si después de todos estos recaudos aún te cuesta conciliar el sueño, la respiración profunda, que estimula el sistema nervioso parasimpático y nos calma, definitivamente ayudará: hay que realizar inspiraciones profundas por la nariz contando hasta 4 y exhalaciones contando hasta 7.