La misión fue un éxito. El regreso de la cápsula Orión fue trasmitido en vivo por la NASA.
La misión Artemis II concluyó este viernes una travesía histórica con el reingreso de la nave Orion a la atmósfera terrestre y su amerizaje exitoso en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, en California.
La llegada de la cápsula que transportaba a los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen marcó el cierre del primer viaje tripulado del programa Artemis y el primer sobrevuelo humano de la Luna desde la era Apolo.
El retorno representó una de las etapas más críticas de la misión, ya que Orion debió ingresar a la atmósfera a una velocidad superior a los 40.000 kilómetros por hora, resistir temperaturas que superaron los 2.700 grados y ejecutar una secuencia precisa de frenado y despliegue de paracaídas antes del amerizaje.
El descenso se concretó tras la separación del módulo de servicio y una fase de reentrada que incluyó una breve pérdida de comunicaciones, provocada por el plasma que se forma alrededor de la cápsula durante el contacto con la atmósfera.
Finalmente, la nave desplegó sus paracaídas, redujo la velocidad y amerizó en la zona prevista, donde equipos de rescate de la Marina de Estados Unidos iniciaron las tareas de aseguramiento de la cápsula y asistencia a la tripulación.
Es el jefe de la misión es un viudo, veterano de la Marina estadounidense con 27 años de servicio, piloto, padre, ingeniero y nacido en Baltimore.
Estudió el grado de Ingeniería Informática y de Sistemas en el Instituto Politécnico Rensselaer de Troy, Nueva York, y un máster en Ingeniería de Sistemas en la Universidad Johns Hopkins de Baltimore.
Wiseman, de 50 años, se desempeñaba como jefe de astronautas de la NASA cuando le pidieron, hace tres años, que liderara el primer viaje lunar de la humanidad desde 1972. La muerte de su esposa, Carroll, por cáncer en 2020, lo hizo dudar.
En 2014, pasó más de cinco meses en la Estación Espacial Internacional, y sus dos hijas adolescentes, especialmente la mayor, tenían “cero interés” en que volviera a despegar.
Glover, uno de los pocos astronautas negros de la NASA, ve su presencia en la misión como “una fuerza para el bien”.
El capitán de la Marina de 49 años y expiloto de combate, originario de Pomona, California, tiene por costumbre escuchar “Whitey on the Moon” (“Un blanquito en la Luna”), de Gil Scott-Heron, y “Make Me Wanna Holler” (“Haz que quiera gritar”), de Marvin Gaye, de la era de Apolo, dominada por blancos.
La posibilidad de ofrecer esperanza a otros ahora es “una bendición increíble y un privilegio”. Pese a tener ya un vuelo espacial en su historial -una misión temprana de tripulación de SpaceX a la Estación Espacial Internacional-, se encuentra en un terreno personal nuevo.
Está totalmente concentrado en correr “nuestra mejor carrera para poder pasar la estafeta al siguiente tramo”: una misión de práctica de acoplamiento en 2027 en órbita alrededor de la Tierra entre una cápsula tripulada Orion y uno o dos módulos de alunizaje. El crucial alunizaje vendría después, en 2028, con otro grupo de astronautas.
La última vez que Koch despegó hacia el espacio, estuvo fuera casi un año, así que no se inquietaba por un viaje rápido de ida y vuelta a la Luna.
La ingeniera eléctrica de 47 años, originaria de Jacksonville, Carolina del Norte, tiene el récord del vuelo espacial individual más largo realizado por una mujer: 328 días. Participó en la primera caminata espacial integrada solo por mujeres durante su prolongada estancia en la estación espacial en 2019.
Más que sobre cualquier persona en particular, tal como consideró, “se trata de celebrar el hecho de que hemos llegado a este punto de la historia” en el que las mujeres pueden volar a la Luna.
Antes de que la NASA la convocara, Koch pasó un año en una estación de investigación del Polo Sur. Entre eso y su etapa en el espacio, siente que ha “inmunizado” a la mayor parte de su familia y amigos.
El piloto de combate y físico canadiense hizo su debut espacial, bastante estresante, pero además actuó como el primer emisario de su país ante la Luna.
“Quizá soy ingenuo, pero no siento mucha presión personal”, declaró antes de la misión.
Hansen, de 50 años, creció en una granja cerca de London, Ontario, antes de mudarse a Ingersoll y seguir una carrera como piloto. La Agencia Espacial Canadiense lo seleccionó como astronauta en 2009, y fue nombrado integrante de la tripulación de Artemis en 2023.
Solo ahora se da cuenta de cuánto esfuerzo requirió enviar hombres a la Luna durante el programa Apolo.
“Cuando salgo y miro la Luna ahora, se ve y se siente un poco más lejos de lo que solía estar”, expresó. “Ahora entiendo en los detalles cuánto más difícil es de lo que pensaba cuando veía videos”.