El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) sancionó a cuatro años de suspensión a Andrea Iannone, después de haber dado positivo en un control antidoping que tuvo lugar en noviembre de 2019. El italiano y la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) habían apelado el fallo inicial del Tribunal de Disciplina de la Federación Internacional de Motociclismo (FIM).
El 31 de marzo, la FIM hizo un pública la inhabilitación de 18 meses para el hombre de Aprilia, luego de encontrar Drostanolona en la prueba que le realizaron el 3 de noviembre de 2019 durante el Gran Premio de Malasia. La decisión había entrado en vigencia desde el 17 de diciembre del año pasado.
Sin embargo, Iannone y la AMA pidieron revisar la medida. El oriundo de Vasto fue en busca de la absolución aduciendo que la sustancia había ingresado a su cuerpo por la ingesta de carne contaminada. Por su parte, la institución bregó por la extensión de la suspensión, ya que creían que el piloto y su entorno no habían podido precisar cómo se produjo la ingesta del esteroide prohibido.
Sin embargo, el TAS desestimó el recurso presentado por el ex Suzuki y dio curso a lo presentado por la Agencia Antidopaje al considerar que el hombre de 31 años no pudo demostrar de forma fehaciente que tipo de carne había consumido y el origen de la misma. Además, los expertos tampoco pudieron confirmar que hubiese un problema de contaminación de dicha sustancia en el país asiático.
"Hoy sufrí la mayor injusticia que se puede recibir. Me han arrancado el corazón separándome de mi gran amor. Las razones carecen de sentido lógico y con hechos erróneos. Para ello habrá un lugar y un momento adecuado... porque ciertamente no me doy por vencido. Sabía que me enfrentaba a fuertes poderes, pero tenía esperanzas, esperaba la honestidad intelectual y la afirmación de la justicia", publicó Iannone en sus redes sociales.
Y cerró: "En este momento sufro como jamás podría hacerlo. Pero quien trató de destruir mi vida comprenderá cuánta fuerza tengo en mi corazón. El poder de la inocencia y sobre todo... una conciencia tranquila. Una sentencia puede cambiar los acontecimientos, pero no al hombre".
De esta manera, la determinación del TAS reemplaza a la que tomó el Tribunal Disciplinario de la FIM en marzo de este año.