Casi como si tuviera estudiado el tiempo, un delincuente ingresó a la casa del jefe de la Comisaría 20 de Añelo en el lapso en el que el dueño salió a realizar algunos trámites. Al regresar, notó que le habían robado el arma reglamentaria. Se dio intervención a la fiscalía.
Cuando volvió, notó que la habitación estaba desordenada, con ropa y demás elementos tirados sobre la cama, y al chequear su escondite, descubrió que le habían robado el arma reglamentaria, una pistola marca Bersa calibre 9 mm, sin llevarse nada más.
De inmediato alertó a sus compañeros de la unidad y se trabajó en la vivienda en la búsqueda de elementos que ayuden a identificar al ladrón. Fue así, que con colaboración del municipio, se constató que a las 17:30 había ingresado un joven a la vivienda.
Una persona similar fue vista a bordo de un auto en cercanías mientras se llevaban adelante las tareas. El joven no tenía documentación por lo que fue demorado en averiguación de antecedentes y, al día siguiente, la Policía allanó casa. Sin embargo, el arma no fue hallada.
Es posible que la fuerza le inicie una investigación interna al comisario, quien por la ley policial debe portar el arma todo el tiempo.