Las autoridades policiales intervinieron y la Justicia actuó de oficio para investigar las causas de la muerte.
El año pasado habían trascendido dos muertes de caballos de carrera en el hipódromo de Santa Rosa.
En octubre, un caballo cayó fulminado al terminar la carrera. El equino, apodado Lucero, corría la séptima carrera, a una distancia de 800 metros. Después de ganar la competencia cayó muerto.