"Los despidieron a pesar de que las evaluaciones de desempeño en sus puestos de trabajo les dan 80 puntos sobre 100. Vemos una maniobra de quien conduce el EPAS, que es Mario Millán, quien seguramente va a buscar vacantes para acomodar compromisos", agregó el referente local de ATE.
"Son tres los casos que vimos hasta ahora. Dos de ellos tienen tutela sindical y por primera vez desde la década del 90 no vemos esta práctica antisindical", señaló Quintriqueo, que anunció "paros sorpresivos no solo en la capital, sino en otras localidades en donde el EPAS presta servicios" y eso se verá afectado en parte de los servicios.
"Hay una persecución de quien ya fue presidente del EPAS, que es Millán, quien no se preocupa de las cosas que suceden en el organismo como la corrupción que sigue encubriendo", concluyó.