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Neuquén.- La decisión de la Justicia de autorizar al Municipio a concluir los azudes que se empezaron a construir en el área protegida Bardas Norte movilizó a los vecinos y deportistas que acuden al sector así como a la Defensoría del Pueblo, que decidió apelar ese fallo para sostener la suspensión de las obras hasta tanto se haga un estudio de impacto ambiental en el terreno.
Según aclararon los vecinos del sector, la autorización se dio tras un pedido del Ejecutivo local que aclaró que las obras a medias eran aún más perjudiciales para los habitantes de las áreas bardas abajo en caso de que lloviera. Por eso, le otorgaron a la comuna un plazo de cinco días para presentar los informes pertinentes y así concluir con estos azudes.
“Ellos dicen que tienen un técnico, pero nunca mostraron los informes y no hay un cronograma de trabajos ni un estudio de impacto ambiental”, se quejó Hugo, uno de los vecinos de Rincón de Emilio, quien aclaró que por el momento la asamblea de vecinos no iniciará medidas de fuerza porque pretende dejar el tema en manos de la Justicia.
Los vecinos celebraron también la posibilidad de que intervenga la Universidad Nacional del Comahue con estudios en el terreno, al considerar que hay muchos profesionales en esa institución que conocen la geografía de las bardas. Su participación fue pedida por la Defensoría del Pueblo, con el fin de conocer cuáles serán los impactos que tendrá el movimiento de suelo.
“Llama la atención esa incongruencia de la Municipalidad, que primero paró la obra y ahora pide volver a terminar los azudes”, señaló el vecino, y aclaró que en el lugar dispuesto para esas defensas se realizó un terraplén, por lo que el pedido de concluir los azudes implicaría afectar terreno más arriba de donde se sitúan los trabajos.
El conflicto en el sector comenzó hace dos semanas, cuando los propios vecinos notaron que en el lugar había topadoras trabajando. “Nos enteramos de que el movimiento de suelo estaba prohibido y que tendrían que haber hecho una obra de hormigón”, relató Hugo.
“Nos preocupa el daño que quedó, que ya es irreparable, porque va a llevar al menos 20 años recuperar la vegetación de la zona y no vemos intenciones de remediarlo”.Hugo. Vecino del barrio Rincón de Emilio
3473 metros cuadrados
Fueron afectados en el área protegida Bardas Norte por los trabajos de dos empresas privadas en el lugar, según denunció en su momento la Defensoría del Pueblo de la ciudad de Neuquén.