En la reunión estaban los matrimonios conformados por Sebastián Farfán y Rocío Miranda, por un lado, y de Sandra Miranda y Grande, por el otro. También el hermano de ambas, Gerardo, publicó Diario Jornada. Gerardo le pidió "una patita de pollo" al asador, Alejandro, pero éste le pidió más tiempo porque aún estaba cruda. En ese instante, Rocío dijo en voz baja: "En lugar de comprarse un vino, hubiera comprado algo para comer". El agresor la escuchó y reaccionó de la peor manera.