Buenos Aires.- A principios del 2000, Huracán le arruinó dos torneos a River por obra del paraguayo Derlis Soto. ¿Anoche se habrá propuesto compensar al Millonario o devolverle algo de lo que le quitó? Lo cierto es que el Globo le empató a Boca en la última jugada un partido polémico y le dio a River la chance de depender de sí mismo para obtener el título (ver aparte). Darío Benedetto, el gran goleador xeneize, puso en ventaja a Boca y Alejandro Romero Gamarra, de penal, empató el partido en el cuarto minuto adicional tras un fallo del juez neuquino Darío Herrera.
Boca, con el empate, llegó a 53 puntos, cinco más que River (tiene dos partidos menos); en tanto que Huracán alcanzó las 25 unidades.
En un partido muy cerrado en el que gran parte de las acciones se dieron en la mitad de la cancha, lejos de las áreas, Boca jugó mal, aunque había sacado provecho del buen momento que atravesaba su delantero. Sin embargo, no pudo quedarse con la victoria producto de una controvertida acción.
En esa jugada, Rossi llega a tener un contacto con el Rolfi, pero no parece lo suficientemente fuerte como para derribar al enganche. De todos modos, el juez oriundo de Andacollo entendió que hubo falta y su decisión levantó mucha polvareda (ver aparte).
En cuanto al trámite en sí, Boca no mostró un buen juego colectivo, careció de ideas para atacar y sólo aprobaron Benedetto (alncazó a Driussi como máximo goleador con 16 tantos) y un corajudo Leonardo Jara que llevó al equipo para adelante.
Si bien el rival no lo superó, el equipo de Guillermo Barros Schelotto tuvo serios problemas para generar en ofensiva y eso se vio traducido en las pocas opciones de gol.
Con Fernando Gago impreciso y el colombiano Barrios sin una buena actuación, Pablo Pérez no estuvo fino con la pelota en los pies y eso derivó en un mal manejo del balón.
Encima, Cristian Pavón -capaz de desnivelar con alguna gambeta en velocidad- volvió a mostrar un mal nivel y tomó en su mayoría malas decisiones.
Enfrente, Huracán tuvo a un león como Matías Fritzler para marcar y distribuir, pero tampoco estuvieron finos Romero Gamarra, Mariano González ni Ignacio Pussetto a la hora de elaborar.
Por eso, hasta la jugada de Benedetto no existieron chances nítidas de ninguno de los dos como para abrir el marcador.
Después de un pelotazo largo del arquero Rossi, el debutante Cosciuc peinó una pelota para atrás, el Pipa la tomó de frente al arco, se sacó un hombre de encima y fusiló a Marcos Díaz.
Con la ventaja a su favor, el equipo de Guillermo Barros Schelotto parecía encaminarse a un triunfo, pero en una jugada aislada, Huracán le empató sobre la hora y terminó llenándolo de dudas de cara a la definición del torneo. Lo sufre el Xeneize, lo festeja River.
"El que mejor juegue va a ser el campeón. La presión hay que dejarla a un lado. Trabajo más lo futbolístico que lo anímico". Guillermo Barros Schelotto. El entrenador de Boca habló de la definición.
"Estuvimos a la altura del puntero. Queríamos el triunfo. Los que pelean el campeonato nos han llegado muy poco".Juan Manuel Azconzábal. El entrenador de Huracán, orgulloso de su equipo.
Herrera, en el centro de las polémicas por el penal del final
El Xeneize tenía el triunfo en el bolsillo. Sin embargo, en el último minuto de juego Montenegro se metió al área, Rossi lo chocó con la cadera y el árbitro neuquino Darío Herrera consideró que fue penal.
Una jugada fina que dará mucho que hablar durante los próximos días. En la pelota previa, Zuqui cometió un foul innecesario en campo propio que le dio la última al Quemero. De esa jugada llegó la polémica. El Rolfi se filtró, Rossi salió a cortar e hizo contacto con el jugador que cayó ampulosamente. Todo Boca le protestó al de Andacollo, que no dudó a la hora de pitar.
Minutos antes, el juez debió expulsar por doble amarilla a Benedetto, lo que había generado el enojo de un Tomás Ducó repleto.
“A la jugada no la vi, no sé si fue penal. Llevaban mucho tiempo sin cobrarnos uno en contra, ahora falta el otro”, expresó con algo de ironía Guillermo Barros Schelotto después del partido.
Por su parte, el otro que se refirió a la polémica fue quizás su principal protagonista, Daniel Montenegro, quien consideró: “Fue penal, me pegó en las costillas y me tiré porque fue foul, no exageré. El árbitro lo habrá visto de la misma forma que yo lo sentí”.
Las opiniones están divididas en el mundo fútbol y hace falta más de una repetición para tomar una postura definitiva.
Lo cierto es que, más allá de esto, el hincha de Boca no está contento con la actuación de su equipo en las últimas fechas. En esta, a diferencia de la fecha pasada frente a Newell’s, el triunfo se les escapó sobre el final y el resultado no pudo tapar el flojo funcionamiento que mostró el equipo durante los noventa minutos.
Por ahora, Herrera está en el foco de la tormenta. ¿Fue penal?.
¿Vuelve Centurión contra el Rojo? “Puede ser”, dijo el Melli
Con el empate consumado y la posibilidad de que River se acerque aún más en la tabla, el cuerpo técnico xeneize no ve con malos ojos el regreso de Ricardo Centurión cuando se recupere de su lesión, pese a que en un momento se pensó que ya no volvería a vestir la camiseta del club.
Envuelto en escándalos vinculados al consumo de drogas y alcohol y acusado de violencia de género, se especuló con que Centu sea “limpiado del plantel.
Sin embargo, al ser consultado tras el partido, Guillermo lanzó: “Vamos a ver cómo está en la semana, puede ser”.
La otra mala noticia para el Mellizo llegó cerca del final del encuentro cuando Leonardo Jara, que se mantuvo como titular desde el partido con Newell’s, sintió un tirón en la parte posterior de una pierna y debió ser reemplazado. Si se confirma la lesión, Jara se sumará a la enfermería junto al Wachiturro e Insaurralde.