Así, el país volvió a los mercados globales de deuda tras una prolongada ausencia producto del default declarado en diciembre de 2001, y espera usar el financiamiento para cumplir con pagos comprometidos para este viernes ante la Justicia de Nueva York, encarar obras de infraestructura y financiar gastos corrientes.
"Es la colocación más grande en la historia de la Argentina y la comisión más baja, del 0,18%", destacó Prat-Gay en conferencia de prensa, y subrayó: "Nos ahorramos 4 puntos de tasa de interés".
"No hay ningún riesgo de litigios ni de juicios en Nueva York, y esta es una diferencia con los canjes de 2005 y 2010", aclaró, y precisó que Argentina recibió ofertas por 69.000 millones de dólares.
Señaló que si bien los plazos de los títulos emitidos son 3, 5, 10 y 30 años, los tramos que más se tomaron fueron los largos.
El ministro precisó que unos 9300 millones de dólares serán destinados al pago de fondos buitre y holdouts y señaló que el monto implica una quita del 40% de la deuda que estaba en litigio.