Apenas comenzaron la requisa, el personal de del Departamento Delitos Contra la Propiedad y Leyes Especiales encontró un extraordinario poder de fuego. En una de las habitaciones, había dos fusiles Mauser calibre 765 y un rifle Winchester calibre 44, armas utilizadas para caza con sus respectivas miras telescópicas.
Además, en el lugar se secuestraron unas 500 municiones de armas de distintos calibres, como 9 milímetros, 38 especial, 45, 308, 765, 40, 44 y 12.
En el lugar se detuvo a un joven de 18 años por tenencia ilegal de arma de guerra.
En otros dos allanamientos detuvieron a tres personas, dos mayores de edad con 14 vainas servidas y 2 cartuchos, y el restante, un joven de 22 años acusado del abuso de arma que desencadenó los procedimientos.
Precisamente, él es el único que permanece preso, los demás fueron liberados.