Telefe sigue apostando a la ficción, esta vez con El regreso de Lucas, una coproducción con América TV de Perú que empezó ayer a las 16:30 en el espacio que dejó Por amarte así. En su primera emisión, el culebrón encabezado por la colombiana Ana María Orozco (Betty, la fea) y Pablo Martínez (Casi Ángeles y Aliados) supo atraer a la audiencia vespertina logrando un promedio de 9 puntos de rating.
Tras un piso de 8,8 puntos que le dejó El secreto de Feriha, la nueva propuesta de ficción comenzó liderando y poco a poco fue elevando su rendimiento hasta llegar a un pico de 9,7 puntos a las 17:22.+}
Top: A las 17:22 la telenovela llegó a su pico más alto, con 9,7 puntos de rating.
“La novela está muy bien hecha. Miraba el primer capítulo y no lo podía creer. Los escenarios naturales, aparte de que todo prácticamente está realizado en exteriores, son increíbles”. Pablo Martínez. Actor, protagonista de la nueva ficción de Telefe
Una ausencia que deja marcas
El regreso de Lucas es un melodrama sobre la identidad. El primero de los 60 capítulos -que ya fueron emitidos en Perú con un promedio de 14 puntos de rating- plantea un escenario familiar complejo, cargado de dolor por la desaparición de un hijo de 4 años en la playa. Elena (Orozco), su madre, se obsesiona con encontrarlo porque siente que él está vivo, y nunca deja de buscarlo. Después de 20 años, todos los integrantes de la familia continúan atravesados por esa ausencia: dos hermanos devastados por el abandono inconsciente de su madre y un padre de familia ocupando espacios vacíos y con una relación paralela.
La historia cambia cuando Lucas (Martínez) se presenta ante Elena, habiendo dejado antes una huella en la vida de su hermana.
“Es un drama total pero en la mitad pasa mucho a la acción”, sostuvo Pablo Martínez sobre la novela que le ofreció su primer protagónico televisivo.
En cuanto a su personaje, señaló: “Lucas tiene un corazón noble, aunque vive en un engaño permanente, pero las circunstancias lo fueron empujando hasta allí y la única solución que encontró para ayudar a su hermano, quien prácticamente está en la calle, es adoptar la impostura”. “Sostiene una carga dramática muy fuerte, está atravesada por la emoción”, añadió.