El 24 de diciembre, dos empleados recibieron el telegrama de despido y el 31 otros cuatro se enteraron de que habían sido desvinculados de la empresa. "Es una provocación, lo hacen a propósito; no te dejan pasar una fiesta en paz", señaló en ese entonces Claudio Coronel, delegado de los conductores de colectivos, quien indicó que la situación era insostenible porque no eran los únicos despedidos.
Finalmente, el gerente de la compañía, Leandro Franco, regresó ayer de sus vacaciones para reunirse con ellos y, de acuerdo con lo relatado por Coronel, reconoció que el despido de los últimos seis choferes fue una falta grave de la empresa y que iban a reincorporarlos, tal como ocurrió más allá de las decisiones personales.