{# #} {# #}
El cantante relató este martes en conversación con LU5 que todo ocurrió el lunes por la tarde, alrededor de las 16:30, en la estación de servicio sobre la intersección de calles Moritán y Avenida del Trabajador.
"Los músicos nos hemos reinventado con la pandemia, yo tengo una pequeña productora y empecé a hacer trabajos audiovisuales para seguir adelante porque la música se paró. Con mi equipo de trabajo, ayer paramos, hicimos un break para tomar un café y fuimos a la estación de servicio, casualmente a 200 metros de donde yo siempre hago mis shows. Entramos a tomar un café y nos rompieron el cristal trasero del auto", contó el artista Luis Sebastián.
El vehículo había quedado estacionado a unos 20 metros de donde el grupo se encontraba disfrutando un descanso, pero pronto ese receso fue interrumpido por uno de los playeros, quien informó a los clientes que se encontraban en el lugar del robo que acababa de tener lugar en el exterior.
Al acercarse a su auto, el cantante pudo comprobar que el suyo había sido el damnificado, y que de él se habían llevado una cámara fotográfica, un estabilizador y un lente especial, todos elementos de trabajo que sumaban un valor de unos 700 mil pesos.
"Estábamos tomando café a 20 metros del auto, no me imaginé que a las cuatro de la tarde iba a venir alguien a romperme el cristal con toda la impunidad y manotear la cámara. Nunca me había pasado algo así y a plena luz del dia", expresó, aún un poco alterado por toda la situación.
Rápidamente, el artista no dudó en recurrir a sus redes para pedir ayuda para recuperar sus herramientas de trabajo y la difusión pronto se hizo sentir.
"Me escribió un perfil sin foto a las 23:30 pidiéndome disculpas y diciendo que me quería devolver mis cosas, que no sabía a quién le había robado", confió el cantante y agregó que el ladrón admitió: "Me las mandé".
Con cautela, Luis siguió la conversación con el hombre y finalmente acordaron reunirse en un lugar público, en el sector oeste pero que prefirió no divulgar públicamente para no comprometer a la otra persona ni a sí mismo. La única condición era borrar la publicación por el robo y dar por terminado el asunto.
De esta manera, los compañeros del artista fueron quienes finalmente se ofrecieron a presentarse en el encuentro, y a las 2 de la madrugada de este martes, tenían nuevamente en sus manos la cámara y demás objetos.
Más allá de la situación vivida, Luis destacó la rapidez con que pudo solucionar el problema y así seguir adelante con su vida y su profesión.
"Yo para llegar a tener estas cosas trabajé tres años, y son herramientas que hoy me están salvando las papas", expresó.