Buenos aires*-. La inseguridad en el Gran Buenos Aires crece cada día más y los colectiveros, especialmente, parecen ser una presa fácil para los ladrones. Lo que no deja de sorprender es la violencia de los ataques. Esta vez, la sufrió el conductor de un interno de la línea 324, a cuyo colectivo subieron asaltantes que, además de robarle, le cortaron un dedo.
El chofer ya había terminado su recorrido por la localidad de Florencio Varela y estaba volviendo a la empresa. Y más que eso: en su casa lo estaban esperando para celebrar su cumpleaños. Nunca se dio cuenta de que en el fondo del colectivo, cuatro delincuentes estaban escondidos entre los asientos.
Tras el asalto, el hombre fue encontrado en estado de shock por un automovilista que lo trasladó al hospital donde quedó internado. Sus compañeros mostraron su solidaridad e, indignados por este nuevo hecho de inseguridad, decidieron que las líneas que conducen (324, 583, 501 y 504) comenzaran un paro por tiempo indeterminado.
Fue el cuarto caso en menos de dos semanas. En los últimos días, 62 líneas de colectivos del sur del conurbano pararon por el asesinato de un colectivero en Claypole, después por un chofer golpeado en Virrey del Pino, y el último viernes luego de que en un asalto un conductor zafara de ser ejecutado en Villa Martelli sólo porque los delincuentes no tuvieron puntería.