Guillermo Elía
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Neuquén.- La violencia de género nos golpeó de la peor manera posible. El cabo primero de la Policía de Neuquén Omar Inalaf, de 31 años, asesinó a su hija, Milagros, de 10 años, y después se mató. La finalidad de tan aberrante desenlace se presume que fue hacer sufrir a su ex esposa, ya que se estaban separando y él, ese día, había comenzado la mudanza.
Si Inalaf hubiese sobrevivido tras matar a su hija, la causa sería investigada muy probablemente como un femicidio vinculado, figura que se contempla en los casos en que se mata para hacer sufrir a la ex pareja. Al morir el cabo de la Policía, la acción penal se extinguió.
El crimen seguido de suicidio conmocionó a la localidad y a toda la Policía, que se mostró muy prudente en sus dichos, y se dispuso toda la estructura del gabinete interdisciplinario para asistir tanto a la familia de la mujer como a los familiares de Inalaf y también a sus compañeros de trabajo de la Dirección de Tránsito de Piedra.
De acuerdo con lo relevado por LM Neuquén, el cabo, de intachable foja en la fuerza, estaba con unos días de vacaciones para regularizar su licencia. Con su ex tenían avanzados los trámites de divorcio en sede judicial. De hecho, el jueves Inalaf había comenzado a llevarse sus cosas de la casa.
Esa tarde-noche, la mujer se había ido al gimnasio y el cabo se quedó solo con su hija viendo televisión.
Cerca de las 21:40, por el grupo familiar de Whatsapp el policía envió un mensaje en el que se despedía de todos. El suegro de Inalaf, un policía retirado, leyó el mensaje y presintió el desenlace, por lo que dio aviso a la Comisaría de Piedra del Águila, que derivó un móvil a la casa en calle David Zapata al 100.
Al llegar, la puerta estaba cerrada, por lo que ante la crítica situación la forzaron para poder ingresar. En el interior estaba Inalaf con su hija, ambos agonizando con un tiro en la sien, por lo que de inmediato arribó la ambulancia que se llevó a la pequeña, que murió a los minutos de ingresar al hospital. Una hora después falleció el cabo.
El fiscal Adrián Di Lillo ordenó perimetrar la vivienda y ayer accedió junto con los forenses y Criminalística. La autopsia confirmó que Inalaf primero le disparó a la nena y después se mató. Resta una pericia que confirme que el cabo disparó el arma reglamentaria.
“Lo ocurrido nos golpea a todos y escapa a toda razón. Acompañamos a ambas familias en el dolor”. Rubén Tissier. Jefe de la Policía
El aberrante hecho conmocionó a la localidad y también a la Policía. Las pericias encaminan el caso a su archivo, ya que el cabo se mató y la acción penal se extingue.
Dos disparos confirmados
Cuando arribaron los equipos criminalísticos y forenses a la escena del crimen pudieron determinar que el cabo primero había ejecutado dos disparos. De hecho, encontraron las dos vainas servidas que arrojó el arma reglamentaria.
Una escena desgarradora
Cuando arribaron los efectivos de la comisaría del Piedra del Águila a la casa de calle David Zapata al 100 no pudieron entrar porque la puerta estaba cerrada. Forzaron el ingreso y encontraron al cabo Inalaf y a su hija, Milagros, de 10 años, agonizando en el sofá.
Las pericias preliminares determinaron que Inalaf primero le ejecutó el disparo en la cabeza a Milagros y después se disparó. En el lugar encontraron los casquillos y las vainas que arrojó el arma reglamentaria. De ahí se desprende que los proyectiles les atravesaron la cabeza. Ambos murieron en el hospital.
Otros casos con finales terribles en los que están involucrados miembros de la fuerza policial
2011 El Huecú
En agosto, un oficial se quitó la vida tras disparar contra su esposa y un hombre que la acompañaba. El hecho ocurrió en un descampado en las afueras de la localidad de El Huecú. El policía siguió a su ex pareja y su acompañante hasta el descampado y allí les disparó. Luego se suicidó. La mujer recibió una herida en la pierna y el hombre, en el abdomen. Ambos lograron sobrevivir.
2012 Piedra del Águila
El 8 de septiembre, un agente que no aceptó que su novia, menor de edad, cortara la relación, volvió a insistir con volver pero ante la negativa, le disparó con el arma reglamentaria en la pierna y después resolvió pegarse un tiro en la cabeza y murió.
2013 Pleno centro neuquino
El 27 de junio, el cabo Antolín Cerda asesinó de 14 disparos al penitenciario Lucas Ibáñez, en calle Fotheringham al 600 en Neuquén, al verlo con su ex mujer en un auto. Cerda le vació el cargador de su arma, después llamó a la Policía y se entregó.
El asesino fue a juicio y lo condenaron a la pena de 10 años de prisión.
2015 Senillosa
El 12 de septiembre, el oficial inspector Isidro Castillo fue hasta la casa de su ex, Lorena Díaz, que tenía dos hijos. Tras una discusión, el policía resolvió ejecutarla de un tiro en la cabeza y luego se disparó en la sien y murió.
2016 Barrio San Lorenzo
El 17 de noviembre, el cabo Alejandro Andrés Lagos fue en horas de la madrugada hasta la casa de su ex pareja, Magnolia Salas, que estaba con su novio, por lo que Lagos los llevó hasta el dormitorio y ejecutó al hombre de seis tiros en la cabeza, mientras que a Magnolia le disparó cinco veces. De milagro, la mujer sobrevivió.