Arriesgando su vida, el agente detuvo a uno de los agresores mientras el resto se dio a la fuga.
El desquiciado episodio ocurrió ayer a las 6 en Antártida Argentina y Collón Curá, cuando los vándalos, al advertir la presencia del policía, le arrojaron una botella con combustible para supuestamente prenderlo fuego, pero el efectivo logró esquivarla.
De inmediato se dispuso a intervenir en la situación y observó que uno de los jóvenes agresores le apuntaba con un revólver calibre 32. Sin pensar en las consecuencias, el policía comenzó a perseguirlo y logró detenerlo y secuestrarle el arma de fuego.
En cuestión de minutos, efectivos de la Comisaría Tercera llegaron en apoyo y procedieron a detener al delincuente. El resto de los agresores logró darse a la fuga.
El policía atacado se demoró en la Comisaría Tercera para radicar la denuncia del caso y después partió a tomar su servicio en la dependencia de origen.