Según informó el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), cuya sede se encuentra en Londres pero cuenta con una amplia red de informantes en todo Siria, el atentado tuvo lugar en el distrito de Sayyida Zeinaba y se cobró seis vidas.
En el lugar se encuentra un importante santuario chiita defendido por milicias proiraníes.
Casi 200 personas, entre ellas más de 100 civiles, murieron en enero y febrero en atentados con bombas en Sayyida Zeinaba, reivindicados por la organización yihadista Estado Islámico (EI), recordó además el OSDH.
En tanto, en Alepo murieron cuatro personas (entre ellas 3 niños) y 43 fueron heridas por un ataque que las autoridades policiales sirias atribuyeron a una ruptura de tregua por parte del Frente al-Nusra y organizaciones yihadistas relacionadas. La agencia oficial siria resalta que se trata de una ruptura del acuerdo de cese del fuego y recuerda que en los ataques en la zona de Alepo de las últimas 48 horas murieron diez personas, la mayoría mujeres y niños.