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Sofía Sandoval
ssandoval@lmneuquen.com.ar
Semana Santa se vive con intensidad en las pescaderías de Neuquén, que recibieron a numerosos clientes listos para proveerse de pescados para cumplir con la tradición cristiana previa a las Pascuas. Aunque el producto sufrió un incremento en los últimos meses, las etiquetas no fueron modificadas en la semana previa.
“Los precios estuvieron mucho tiempo estables y subieron un 20% en los últimos 60 días”, sostuvo Alfredo, a cargo de una pescadería en Jujuy y Juan B. Justo. Allí, el pescado se vende a 162 pesos el kilo y en bolsas ya fraccionadas. Otras opciones, como el gatuso o el pez gallo, se ofrecen por unos 250 pesos por kilo.
“Lo que más se consume es la merluza, porque es lo más conocido, o las opciones listas para preparar”, explicaron los encargados de la pescadería, mientras señalaban medallones de merluza saborizados o milanesas del mismo pescado, que se venden a 210 pesos por kilo.
“La demanda se incrementa notoriamente en Semana Santa, no tenemos cultura de comer pescado y hay gente que viene sólo una vez al año y se sorprende por los precios”, aseguró Alfredo. Lucas, desde otra pescadería del Alto, aseguró que el valor de los productos tuvo el mismo incremento que la inflación, cercano al 25%.
Aunque en algunas pescaderías aseguraron que mantienen los valores estables desde antes de fin de año, otros aclararon que el precio se modificó levemente en los últimos diez días, en una táctica que utilizan los proveedores para aprovechar el pico de consumo de este ritual religioso.
“Para nosotros, Semana Santa es todo el año y queremos que venga más gente a comprar”, dijo Eduardo, de una tradicional pescadería sobre Diagonal España. Allí, el filet de merluza se comercializa a 155 pesos por kilo. También ofrecen un mix de mariscos listos para agregar a la paella o las cazuelas, que cuesta 360 pesos por kilo escurrido.
Ayer, los pescaderos pasaban un mediodía ajetreado ante la demanda de los clientes, que se potencia aún más para Semana Santa. “A mí no me gusta el pescado, compro para los demás”, explicó uno de ellos mientras elegía un mix de mariscos que costaba 250 pesos en una pescadería sobre calle Belgrano.
También hicieron lugar para los clientes habituales. Sobre calle Jujuy, una pareja hacía su compra semanal que incluía pescados y mariscos. “Compramos siempre porque sale lo mismo que la carne y es mucho más sano”, explicó la mujer.
Los alimentos no paran de subir
El rubro alimentos fue uno de los grandes impulsores de los últimos índices de inflación, con una suba cercana al 4% durante los primeros dos meses del año. Así, el incremento en alimentos se posiciona incluso por encima del promedio en la suba del índice de precios al consumidor, que fue de 3,51% para el primer bimestre. Los panificados, las carnes y las frutas mostraron los principales aumentos durante febrero, según la Dirección de Estadísticas y Censos.
Opciones y recetas para todos los gustos
Aunque muchos vecinos de Neuquén habitualmente no consumen pescado, aprovechan la celebración religiosa como una excusa para diversificar su menú.
Pero también hay otros que aprovechan la Semana Santa para darse un gusto y comer platos más elaborados o típicos de estas fechas, como la paella valenciana o las empanadas de vigilia.
Aunque algunas rotiserías optaron por darles un fin de semana extra largo a sus empleados, otros aprovechan los festejos para elaborar platos con pescados y mariscos.
En una tradicional rotisería del Bajo ofrecerán a partir de hoy paella, rabas y salmón rosado.
En el Alto, mientras tanto, las panaderías y rotiserías ofrecen empanadas de vigilia que costarán entre 200 y 250 pesos por docena.
Por otro lado, la paella con mariscos se comercializa por porción, a 140 pesos la bandeja, o por kilo, a 270 pesos.
Los que opten por un plato más tradicional pueden comprar filet de merluza a la romana frito o al horno, que cuesta entre 310 y 365 pesos por kilo en las rotiserías del Alto.
Según señalaron los despachantes de mostrador de las pescaderías de Neuquén, una considerable cantidad de clientes requirió pequeñas cantidades de variedades de mariscos para elaborar sus propias paellas que, según a la tradición que se reporte en cada familia, tendrá diversas características en la elaboración.
Las paellas son una buena opción que combinan variedad y nutrición aceptablemente sana.