Cutral co.- En medio de la discusión por las salidas transitorias de los violadores, Carlos Bernardo Soñé fue autorizado a salir una vez al mes para visitar a su madre. Se trata del hombre que fue condenado en 2002 a 30 años de prisión por violar, golpear y torturar hasta la muerte a un niño de tres años y medio, hijo de su concubina.
El caso salió a la luz cuando la pareja llegó al hospital con el niño muerto y atribuyendo el deceso a un ataque de perros.
La horrenda muerte de Franco Alonso ocurrió el 1º de noviembre de 2002 en una precaria vivienda de Cutral Co y conmocionó a la comarca petrolera por la saña y perversidad a la que fue sometido el niño.
La madre del pequeño, Patricia Alonso, fue condenada a 16 años por abandono de persona agravado por el vínculo.
Cumplida la mitad de la pena y tras el aval de un tribunal de impugnación, ayer en una audiencia, Soñé recibió el beneficio de las salidas transitorias una vez al mes por el lapso de 12 horas durante un día domingo. El condenado saldrá acompañado de un agente penitenciario.
“No me parece descabellado que por un tiempo lo acompañe un custodio”, explicó la jueza de Ejecución Alicia Rodríguez.
“Estoy convencido de que la persona que tiene una tendencia a la perversión sexual para con los niños es incurable. Hay informes previos que desaconsejan las salidas”. Fiscal Santiago Terán. En declaraciones a Cutral Co al Instante