Estados unidos. La ex presidenta chilena Michelle Bachelet debutó ayer con firmeza como alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, con fuertes críticas a las políticas de Nicolás Maduro en Venezuela y de Daniel Ortega en Nicaragua, que están “provocado una serie crisis humanitaria”. “En Venezuela se estima que 2,3 millones de personas huyeron del país, aproximadamente el 7% de la población total, debido en gran parte a la falta de alimentos o acceso a medicamentos esenciales y atención de la salud, inseguridad y persecución política”, certificó Bachelet. Pese a su contundencia, los cálculos de la ONU son conservadores, ya que expertos continentales disparan la cifra a cuatro millones, a sabiendas de que en Colombia ya viven más de un millón de venezolanos y de que el Gobierno oculta las verdaderas estadísticas.
Los problemas continúan y pareciera que el “sálvese quien pueda” se instaló en la sociedad venezolana tras la victoria electoral de Maduro en mayo y de las últimas medidas económicas de su Gobierno. Bachelet añadió que su oficina en las Naciones Unidas recibió nuevos informes sobre “violaciones de derechos sociales y económicos, como casos de muertes relacionados con malnutrición y enfermedades prevenibles” y, además, sobre “violaciones de derechos civiles y políticos, incluidas las detenciones arbitrarias, malos tratos y restricciones a la libertad de expresión”.