Chile. La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, envió al Congreso el proyecto de nueva Constitución, a cinco días de dejar el poder y tal como prometió en su plan de gobierno hace cuatro años cuando asumió.
“Vamos a gobernar hasta el último día, así que no es algo que debería sorprender a nadie”, dijo al firmar el proyecto de ley para justificar la presentación de la iniciativa, en el final de su segundo mandato, durante una ceremonia realizada en el Palacio de La Moneda. “Es una propuesta que respeta nuestra tradición constitucional y sigue la senda de dos siglos de construcción de la patria. Es nueva porque modifica sustancialmente la carta política vigente, pero mantiene muchas de sus disposiciones, casi todas las introducidas en las reformas realizadas desde 1989 y muchas de las cuales provienen del texto de 1925”, señaló la mandataria.
Sobre los motivos, la presidenta expresó: “Hoy tenemos un texto constitucional ilegítimo en su origen, con un conjunto de reformas válidas, pero sin coherencia con el resto de las disposiciones”, haciendo referencia al nacimiento de la actual Carta Magna en 1980, en plena dictadura de Pinochet. Pese a las críticas por anunciar el envío a pocos días del cambio de mando, el próximo Congreso será más representativo de los chilenos, ya que durante esta administración se logró dar fin al sistema binominal, que llevaba a un empate legislativo que no permitía cambios profundos, debido al quórum calificado que establece la actual Constitución.