Si bien su voz mantiene la calidad, con sus variaciones tonales que tanto lo caracterizan, no es el Luis Miguel de antes.
Luis Miguel y su aceitada y profesional banda intercalaron algunos hits bailables con boleros o románticas baladas como "La última noche", "Amor, amor, amor", "Que tú te vas", "Todo y nada", "Sabor a mí", "Sin tí", "Por debajo de la mesa", "La gloria eres tú" y "Bésame mucho".
En esa seguidilla de temas ya se pudo apreciar algo que sería una constante a lo largo de los 80 minutos de recital: Luis Miguel cantaba una estrofa y luego colocaba el micrófono en dirección hacia el público para "escucharlos" cantar la siguiente estrofa. "El año pasado no era así. Cantaba seguido, estaba más dinámico", recordó una fanática, que sin embargo se mostraba feliz. Las fans apoyaron toda la noche al astro azteca que había iniciado esta gira en México, donde canceló un show aduciendo problemas de salud.